19/6/18

Vení a visitar nuestro stand en la Fiesta de la Virgen del Canchillo

Mañana 20 de junio, no te olvides de pasar a visitar nuestro stand! 


Vamos a estar de 11.30 a 16hs en el festejo de la Virgen del Canchillo


Lomas del Río Lujan

11 hs: Procesión: salida desde la Oficina de Turismo en Río Luján. 
11.45 hs Acto Día de la Bandera Breve reseña histórica. 
12 hs: Misa en el campo de la Virgen
13.30 hs Festival Folclórico

También no estarán acompañando los vecinos de MonteVerde, brindando información acerca de la planta de tratamiento de efluentes cloacales de Los Cardales, Partido de Exaltación de la Cruz, que se presupone que está arrojando efluentes sin tratar o tratados en forma insuficiente a un arroyo tributario del Río Lujan, que atraviesa el Partido de Campana. Vecinos de los barrios más perjudicados se están organizando para combatir esta problemática.




4/6/18

Agradecimiento Escuela N° 4 Río Luján

Queremos agradecer las muestras de interés y afecto recibidas en nuestra visita a la escuela.  Allí nos emocionó verificar el nivel de compromiso de directivas, maestras y alumnos con nuestra causa de protección de los humedales del Río Luján.

Nos recibieron muy cálidamente y participaron en forma interactiva. Nos fuimos, pero nos quedaron muchas ganas de volver.


Hasta pronto Escuela...


Vecinos del Humedal en el Mapeo Audiovisual del FINCA con su videominuto

Si te quedaste con ganas ir al FINCA, aprovecha para ir mañana a ver el Mapeo Audiovisual del que participamos con nuestro videominuto


MARTES 5/6 16.30HS FACULTAD DE MEDICINA 


FINCA Festival Internacional de Cine Ambiental

Si todavía no fuiste al FINCA aprovecha para ir estos últimos días que quedan. Cuentan con una programación muy variada e interesante. 









28/5/18

El Plan de Obras del río Luján podría provocar nuevos inundados


Inundaciones en la cuenca del río Luján
El Plan de Obras del río Luján podría provocar nuevos inundados


Como Red del río Luján queremos sentar nuestra posición y advertir acerca de algunas soluciones propuestas para mitigar las inundaciones, que podrían generar nuevos problemas. Éstas soluciones han sido planteadas por el Plan Integral y Proyecto de Obras de Regulación y Saneamiento del río Luján, un plan elaborado por una consultora a pedido del Gobierno de la provincia de Buenos Aires en el año 2015. Nuestra Red, integrada por Organizaciones No Gubernamentales de toda la cuenca del río Luján, hace años viene advirtiendo sobre una serie de actividades que vienen complicando el escurrimiento del agua en momentos en que se dan lluvias intensas. Entre las más importantes se encuentran la ocupación de los humedales por barrios cerrados (y también por centros comerciales, industriales y logísticos), que reducen el paso del agua al ocupar estos ecosistemas que son grandes reservorios naturales de agua. También se produce la sobrecarga del río debido a la presencia de canales clandestinos, que drenan rápidamente el agua de los campos hacia él, y por la compactación del suelo derivada del monocultivo de soja, que impide que el agua se infiltre y también se dirija al río.

Ante esta situación:




Decimos SÍ a la ampliación de los 35 puentes propuestos por el Estudio Plan Integral para facilitar el flujo del río en momentos de inundación.





Decimos NO a la ampliación de sólo 9 puentes (en Mercedes, Luján y Pilar) y que, en cambio, se deje en su ancho original el puente de la ruta 9-Ramal Campana, que constituye uno de los principales escollos para que el agua fluya. Sin su ampliación, se trasladará la acumulación de agua desde Luján hacia el Partido de Campana, Escobar y Pilar, generando nuevos inundados.



Decimos SÍ a la eliminación de las causas de las inundaciones como es la supresión de los canales clandestinos y la reubicación de aquellas infraestructuras (barrios cerrados, parques industriales, barrios carecientes, otros) que impiden seriamente el paso del agua.





Decimos un NO rotundo al ensanche de 48 km de río, que en la práctica, significa su rectificación y la alteración radical de su funcionamiento. Esto, entre otras consecuencias no deseadas, podría disminuir la recarga de las napas de agua potable al sacar muy rápidamente el agua de la cuenca. Si la lluvia llegase a ser lo suficientemente intensa como para superar la capacidad de la obra y se desbordara el rio, el agua tendría una velocidad muy superior a la que tendría el río con sus meandros. Esto haría mucho más catastrófica la situación, porque podría arrasar con lo que encuentre a su paso.

Decimos SI a la gestión de las obras desde un COMILU (Comité de Cuenca del Río Luján) debidamente constituido.  Como Red hemos solicitado reiteradas veces a las autoridades competentes que se constituya el Consejo Consultivo del COMILU (previsto por la Ley que lo creó). El Consejo Consultivo garantiza la participación comunitaria a través de representantes de usuarios de servicios, entidades intermedias, profesionales, organismos no gubernamentales y el sector académico – universitario. Sin la existencia del Consejo Consultivo es cuestionable la legalidad del accionar del COMILU.

Decimos NO a la gestión de las obras desde el MINFRA (Ministerio de Infraestructura de la Provincia) que hasta el momento ha realizado cambios al proyecto original de obras, sin ninguna justificación valedera y sin llamar a audiencia y/o consulta popular como es obligación legal.

Decimos NO a la construcción de un nuevo canal aliviador paralelo al canal Santa María que no tiene justificación hidráulica ni ambiental alguna y solamente beneficia a un nuevo emprendimiento urbanístico

Red del río Luján
https://www.facebook.com/comisionasesoradelcomitedecuencadelriolujan/






Jornada de Reciclables SABADO 2 DE JUNIO - MASCHWITZ


Este sábado 2 de junio de 13 a 17hs en el Bondi: El dorado 1518, Ingeniero Maschwitz 

JORNADA DE RECEPCIÓN DE ELEMENTOS RECICLABLES!




9/5/18

¿Resistiremos un segundo éxodo del Delta?


¿Resistiremos un segundo éxodo del Delta?
Algo más que un whats up, es una historia inconclusa
                                                                       Por Martín Nunziata

En 1978 cuando llegué al Delta para vivir aquí, en el Río Carapachay, aún pasaban chatas cargadas con mudanzas en dirección al continente. Luego supe que era el final de un éxodo masivo de isleños, casi todos productores mayormente de frutas, aunque también de mimbre, de formio, y forestales. Motivos atribuibles, según algunas versiones, a grandes inundaciones en algún caso y en otras a un comercio desleal y falto de respaldo del Estado para ayudar en los procesos de comercialización.

En el año 1984, hicimos un estudio más profundo con indagaciones que realizamos recorriendo el Delta. Las conclusiones dieron origen a la presentación de un Proyecto de ley en el Congreso de la Nación ese mismo año, estrenando así el regreso a la Democracia y que se titulaba a propósito de ese éxodo “Repoblación y Desarrollo del Delta del Paraná”. Aquél Proyecto tuvo aprobación en la Cámara de Diputados y el Senado nunca lo trató.

La soberanía que pretendíamos conquistar con aquella guerra de locos que tuvimos en 1982 por las Malvinas, nos costó una herida que hoy aún, sigue abierta. Con muertos, heridos, y una deuda que entonces le agregó 4.500 millones de dólares a la entonces abultada Deuda Externa.
Mientras tanto, nuestras islas del Delta, a sólo 30km de la Capital Federal, quedaban después del éxodo, con una población de apenas 2000 habitantes. Daba lástima, dolía ver las quintas de producción abandonadas con sus estructuras productivas aún visibles, frutales en medio de la maleza, casas que se venían abajo y embarcaderos con techo, entrada para la canoa isleña y estantes en altura repletos de canastos vacíos para llevar la fruta a granel al “Puerto de Frutos”.
Así fue como se resignó sin resistencia alguna, la soberanía de un territorio insular de alto valor ambiental y social sobre el cual ningún gobierno desde las dictaduras hasta nuestros días, se interesaron.

Y así fuimos llegando a los años ’90 sin ninguna política de gestión social y eco regional, como Delta Fluvial, como Humedal. Y es entonces en esa década, a expensas de una política económica (capitalismo salvaje) que se destruye lo poco que quedaba de soberanía y el Municipio de Tigre abre sus puertas a los “Ganadores del Sistema”. Financistas y desarrolladores inmobiliarios (especuladores de toda laya) que habían comenzado sus negocios espúreos con la última dictadura, se lanzaron con la complicidad de los gobiernos municipales, provinciales  y nacional, a la compra y ocupación de tierras baratas, en algunos casos desalojando población preexistente.

Entre esas poblaciones, estábamos los isleños. Sin representación institucional, tuvimos que detener unos pocos isleños conscientes, a lo más granado de la sociedad opulenta que de la mano del entonces intendente Ricardo Ubieto, comenzaba la tarea de transformar Tigre en un territorio de Alta Gama, con una inmensa sucesión de Barrios Privados Cerrados, que hoy ocupa el 50% del Territorio Continental con las consecuencias ya conocidas:
Destrucción de la trama social, inundaciones al elevar el suelo por sobre la cota de la marea máxima, destrucción del Humedal y con ello todas las funciones del mismo (filtrado y purificación del agua, recarga de acuíferos, regulación de mareas, fijación de carbono, producción de oxígeno y diversidad biológica) Nombres como Rockefeller, Robirosa, Beccar Varela, Constantini, Soldati, O’Reilly, Schwartz, Britos, Ignoto, y empresas como Consultatio, Comercial del Plata, Super Cemento, Pentamar, Dyopsa, Eidico, son sólo una pequeña parte de la nueva conquista. De la mano de los más encumbrados “representantes del pueblo” se lanzaron sobre estos territorios de zona Norte hoy casi un país aparte con obras de infraestructura financiadas y autorizadas por los municipios, gobierno de la provincia de BsAs (y todos sus organismos de contralor) y de la Nación.

El Delta comenzó también a estar bajo la lupa de esta nueva conquista. La diferencia fue que aquí encontraron “resistencia” y no pudieron llevar a cabo la entrada a la isla del mismo modo que en continente. Me refiero al Camino Isleño que intentaron luego de la reforma de la Constitución del ’94 que nos dio algunos Derechos Ambientales y la Ley 11723 (Ley Integral del Medio Ambiente de la Prov. de Bs.As.) que supimos aplicar con el defensor del Pueblo de la Nación. Al no tener Declaración de Impacto Ambiental quedaron en la ilegalidad. Le ahorramos al Pueblo de la Provincia y su deuda externa, 30 millones de dólares que se hubiesen gastado para un puente que cruzaba el Río Luján y una autopista que uniría continente con el Río Paraná. El impacto negativo ambiental hubiese sido una catástrofe. No pudieron entrar por allí.
Comenzamos entonces la tarea de tratar de preservar al Delta con varios Proyectos: “Area Protegida”, “Sitio Ramsar”, “Presupuestos Mínimos Ambientales” y “Régimen de Protección Socio Ambiental para el Delta de Tigre” que en 2013 desembocó en agónico “Plan de Manejo” hoy aún vigente.

Hubieron otros intentos menores que abortaron. En 1999 Rockefeller desembarcó en Tigre centro con un proyecto de 3 torres de 35 pisos, donde hoy está la Oficina de Agencia de Turismo de Tigre y las Amarras Isleñas Hugo del Carril que fracasó.
En el año 2000 grandes movilizaciones se manifestaban en Tigre por el Desvío del Río Reconquista  por el Canal Aliviador (Pista Nacional de Remo) que impactó fuertemente sobre el Delta con la contaminación del Río Reconquista no resuelta.
En el 2001 y 2002, Soldati con su Proyecto Delta del Plata intenta otro Mega Emprendimiento en el Delta desplazando isleños y clavando cartelitos de “propiedad privada”. Con una superficie inicial de más de 500hs ubicadas en la primera sección de islas y que se conectaría con San Fernando a través de un puente. Es detenido por la acción decidida de Organizaciones Isleñas.Se pararon otros emprendimientos menores en el río Carapachay como “Poblado Isleño” y otros.
Hacia 2008 comenzó Colony Park, seguramente una lucha conjunta que fue emblemática, y que finalmente fue detenida. Este emprendimiento argumentaba en su estudio de Impacto Socioambiental lo que transcribo textualmente:
“Pág 27 del EIA , punto 53 A: El estrato social receptor principal de los beneficios de esta urbanización, es un sector poblacional que no tiene hoy día presencia permanente en las islas aunque sí de fin de semana. Este desembarco masivo de una población que a priori elige no integrarse, genera frentes de potencial conflictividad y degrada la identidad asociada a la región deltaica, sus historias y tradiciones.”
“Pág.29 del EIA, punto 44 A , Relocalización de Población:El aumento del valor de la tierra, lleva él un desplazamiento de la población que no puede sostener económicamente una presión fiscal creciente.El tipo de urbanización, cerrada y aislada, busca evitar la integración social. Al mismo tiempo, se impone la discontinuidad y la inequidad social dadas por lo abismal de las distancias que separan uno y otro estrato social a la vez que coexisten en lugar y tiempo. Se adjuntan fotos en las que se pone en evidencia la falta de confort que es parte de la calidad de vida de pobladores locales.”

A confesión de parte, relevo de pruebas. POR EXCLUSIVOS “SON EXCLUYENTES”.
La caída del Colony Park fue el origen del Plan de Manejo del Delta a través de un Proyecto de Ordenanza que presentamos en 2010 en HCD ( Honorable Concejo Deliberante) de Tigre y que se titulaba “Régimen de Protección Socio Ambiental para el Delta de Tigre”.
En el 2015 también con la participación de varias organizaciones socio ambientales, se logró detener Remeros Beach, otro Mega Emprendimiento sobre Valle de Inundación.
Todos los gobiernos avalaron el avance de este “Modelo de Desarrollo Urbano Privado Cerrado”. Y lo hicieron aprobando sus proyectos o con un guiño en contra de leyes ambientales, del uso del suelo y de la “Planificación Urbana Social Inclusiva”.
Así se regaló la “Soberanía Territorial” y se les financió la obra pública de conectividad vial, provisión de agua y cloacas, energía y toda la seguridad jurídica necesaria para la conquista.
La nueva planta de AySA Juan Manuel de Rosas de Dique Luján, mega obra de varios miles de millones, trae el agua del Río Paraná, es decir, del Delta, y los primeros contratos de concesión los realizaron con los recién llegados: los barrios privados.
El troncal de distribución de agua potable pasa -¡oh casualidad!- por los barrios cerrados igual que las estaciones del tren que quedaron comprendidas entre Pacheco y Zárate. Sin embargo, el Delta, es el proveedor del recurso AGUA. Nosotros los isleños NO estamos contemplados en el Plan de Provisión de Agua Potable. ¿Tendremos que cobrar regalías por explotación del recurso agua y así financiar junto a otros ingresos nuestras necesidades?

El último cambio de gobierno marca una etapa decisiva poniendo a prueba a la población isleña. Si bien siempre fuimos discriminados, las actuales medidas, todas, tienden a dificultar la vida en esta región insular al punto de reinstalar la idea de un “nuevo éxodo isleño”. Provocado por el abandono de políticas de promoción por parte del Estado, que fomenta, en cambio, el desplazamiento de la población actual.
Medidas como el cierre de escuelas del Delta (nadie se había animado a tanto) que sólo se desactivó por la movilización de distintos actores sociales pero que habrá que sostener porque la Gobernadora Vidal anunció que era sólo por este año. Se han cerrado estaciones de servicio que afectan la provisión de combustibles en todo el Delta. Se prohibió a lanchas de pasajeros y almaceneras llevar combustible. Los alimentos se encarecen por la política económica actual. Los pasajes de lanchas colectivas son más caros que el transporte aéreo en relación a los kilómetros recorridos. El transporte público isleño no tiene tarjeta SUBE.

Un nuevo tipo de turismo privado invade el Delta con sus embarcaciones produciendo impactos ambientales negativos, graves accidentes incluso muertes, por navegación temeraria e irresponsable. Operadores turísticos que explotan el paisaje insular hablando de los isleños, nos llenan de ruido, polución, rotura de amarras, erosión de nuestras costas (lo más caro de mantener en la isla) y destrucción de nuestros muelles.
También se ven carteles de “propiedad privada” sobre las islas en formación en el frente del Bajo Delta. Una más de las conquistas en tiempos en que el Estado está más del lado de los negocios que en la defensa del Humedal, del territorio, y de los pobladores isleños.
Un nuevo perfil social asoma tras estas medidas nada inocentes que buscan un cambio de target o perfil social, apropiándose de un territorio.
Y es aquí donde “Todos somos Mapuches” –salvando las diferencias. Somos sujetos de expulsión. A no engañarse, otra vez con que “darán trabajo,” “respetarán nuestra identidad y nuestra geografía”.

Agreguemos la contaminación del agua. No sólo por el Río Reconquista –que basta ver el Río Tigre, que es el mismo río- para entender lo que estoy diciendo. Sino además el uso indiscriminado de agrotóxicos y herbicidas que naturalmente van por escurrimiento hacia las vías y espejos de aguas. Terminan envenenando nuestros ríos y como consecuencia a todas las especies y nosotros somos una especie más.
Me pregunto entonces: ¿Cuál es el sentido del reclamo sobre las Islas Malvinas (que por supuesto comparto) si a los isleños cuando no nos ignoran nos quieren expulsar del territorio del Delta?
Y es ésta la pregunta que da origen al título: ¿Nos resistiremos a un segundo éxodo?
Nadie aceptaría dentro de un consorcio o de un barrio privado, que funcionarios extraterritoriales, impongan normas de procedimiento y de convivencia sin conocer ni lo más mínimo el lugar. Para cualquier gestión hay que salir del Delta, ir al Municipio, a la Provincia o a la Capital.
Entonces, por qué no pensar en gestionarnos nosotros mismos, comenzando por proponer una Dirección de Islas pensadas por y para isleños? Esto se llama empoderamiento. Es un principio de autodeterminación, con vías a la autonomía.
Autodeterminación significará entonces que nosotros, los isleños, decidiremos sobre todas las cuestiones relativas a nuestra condición y necesidades: Recursos Naturales (bienes comunes), economía, educación, salud, servicios, producción, comercio, turismo, cultura e identidad.

Por supuesto que no todo es armonía entre los isleños, pero queremos discutir entre nosotros cómo organizar nuestra vida en el Delta. Establecer nuestras Políticas Públicas, manejar Nuestros Recursos, y sobre todo, “pensar el Delta desde el Delta”, con sus características fluviales y de inundabilidad naturales, que hacen a los beneficios que los Humedales prestan a la Humanidad. Es decir, para conservar la población isleña, hay que prioritariamente preservar el territorio.
Y para salvar al Delta, unirnos, empoderarnos, y decidir nuestro destino isleño.
Parafraseando a Fito Páez:
“Quién dijo que está todo perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón”.
¿Y si todos ofrecemos el corazón? De un Yo a un Nosotros, quizá funcione.
Me gusta, a pesar de todo, seguir pensando que “Un Mundo Mejor es Posible”.
                                                                                 
 Abril de 2018
                                                                                Martín Nunziata
                                                                          martindelaisl@gmail.com
               



28/4/18

Un equipo de investigadores del INTA cuestiona el agronegocio

Un equipo de investigadores del INTA cuestiona el agronegocio
Un informe contra corriente
Pese a que el INTA fue históricamente de posición proempresarial y favorable al agronegocio, un equipo de sus investigadores publicó el libro Plaguicidas en el ambiente. El INTA no promocionó el trabajo.
Los investigadores reafirmaron la necesidad de un modelo de agroecología. 
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) es el máximo espacio técnico-científico del país dedicado al campo. Su consejo directivo está integrado por el sector privado (Mesa de Enlace) y durante décadas impulsó el modelo transgénico. A contra corriente, una reciente investigación del mismo instituto cuestiona duramente al agronegocio: afirma que el uso de transgénicos no produce mayores rendimientos, advierte que la aplicación masiva de agroquímicos llevó a una situación de “vulnerabilidad” y reafirmó la necesidad de otro modelo agropecuario (agroecología).
“Plaguicidas en el ambiente”, es el nombre del libro, de 156 páginas que lleva el sello del INTA y cuyos editores son los investigadores Virginia Aparicio, Eliana Gonzalo Mayoral y José Luis Costa.
Uno de los principales argumentos del agronegocio, con empresas como Bayer/Monsanto y grandes medios de comunicación, es que los transgénicos y la siembra directa (no arar la tierra) son necesarios para aumentar la producción. “La adopción masiva de la siembra directa no implica un aumento de rendimiento de los cultivos extensivos”, afirma en las consideraciones finales el trabajo.
Sobre el uso de agroquímicos, los científicos de INTA remarcan que “el bajo uso de plaguicidas raramente disminuye la productividad y la rentabilidad”. Detalla una investigación sobre 946 establecimientos agropecuarios que no utilizan agrotóxicos y mantienen “alta productividad y alta rentabilidad”.
También desmienten una de las banderas centrales de las multinacionales del agro, que prometían un modelo con menos agrotóxicos: “La rápida adopción de cultivos transgénicos (caso algodón) con la justificación de reducir el número de aplicaciones, produjo el resultado contrario. El actual uso de plaguicidas para la producción de materias primas nos ha conducido a una situación de vulnerabilidad”.
El INTA cuenta con espacios específicos de trabajo junto a campesinos, indígenas y agricultura familiar, pero su mayor porcentaje (de fondos y personal) está volcado al agronegocio. Su cúpula siempre apoyó el modelo transgénico y de agroquímicos.
En 2017, el director del Centro Regional Buenos Aires Norte del INTA, Hernán Trebino, prohibió utilizar la palabra agrotóxicos, en total sintonía con las empresas. El INTA también forma parte de una campaña para mejorar la imagen de las fumigaciones con agrotóxicos, la llaman “Red BPA (Buenas Prácticas Agrícolas)”, impulsada por los empresarios de la Asociación de Productores de Siembra Directa (Aapresid). Tiene convenios con todas las grandes multinacionales del agro.
En 2015, el mismo grupo de investigadores del INTA publicó el libro “Los plaguicidas agregados al suelo y su destino en el ambiente”. Allí confirmaron que los agroquímicos permanecen durante meses en el suelo y afectan cursos de agua, constataron que Argentina es el país con más uso de químicos y menos “eficiente” en la producción de granos, alertaron que el actual modelo agropecuario explota el suelo hasta “agotarlo” y favorece principalmente a las grandes empresas.
La Gerencia de Comunicación del INTA no difundió el trabajo crítico a los agroquímicos (como sí lo hace con los escritos favorables a los transgénicos).
El nuevo libro del INTA recuerda que en 2009 se creó la Comisión Nacional de Investigación sobre Agroquímicos (decreto presidencial 21/2009, bajo supervisión del ministro de Ciencia, Lino Barañao) que había señalado la “escasa información generada en el país sobre glifosato”. Esa justificación fue repudiada por organizaciones sociales de pueblos fumigados y por científicos como Andrés Carrasco, que recordaron las decenas de trabajos académicos que cuestionaban los efectos sanitarios y ambientales de los agroquímicos.
La nueva investigación del INTA retoma aquella argumentación oficial: “Nueve años más tarde, podemos observar como el sistema de investigación respondió con múltiples publicaciones que reportan concentraciones de plaguicidas en agua subterránea, agua superficial y suelo. En 2015, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC-OMS) reclasificó al glifosato como probablemente carcinogénico para el ser humano”.
Los investigadores del INTA revalorizan el trabajo del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Rosario, que estudiaron localidades de menos de 10.000 habitantes y hallaron entre las principales enfermedades problemas en glándula tiroides y dificultades respiratorias. “En algunos de esos pueblos, la tasa de cáncer es 713,7 cada 100.000 mientras para Argentina la tasa es 206 cada 100.000”, alerta la investigación del INTA.
“Es necesario reducir la carga de plaguicidas aplicadas en el ambiente. Es necesario que el sector agropecuario comience a ejecutar un cambio de paradigma productivo, revalorizando el manejo integrado de plagas y los sistemas de producción agroecológicos”, proponen los investigadores del INTA. Y afirman que un modelo sin transgénicos y agroquímicos ya fue probado, incluso por instituciones del estado: “Existen resultados que no sólo indican que es posible producir con una menor carga de plaguicidas, sino que ésto, además, beneficia económicamente al productor”.

Fuente: Página 12

27/4/18

Preocupante denuncia

miércoles, 25 abril, 2018

Preocupante denuncia de los Vecinos del Humedal: ¿Desarrolladores inmobiliarios venden chacras náuticas en Campana vulnerando una ordenanza que prohíbe su construcción?

A caballo de la obra pública y la especulación financiera revive un viejo proyecto viciado de irregularidades y sospechas.
Otra vez Brenna Desarrolladores, insiste en la afirmación de la construcción de un camino que iría desde la ruta Panamericana a la altura del Complejo Sofitel, pasando a través de la Reserva Natural Otamendi Se trata del proyecto inmobiliario “Bahías del Paraná”, ubicado entre el canal Santa María, un nuevo canal aliviador a construir y el Paraná de las Palmas.
Cinco kilómetros de camino que llevan a una supuesta bahía, inexistente en Los Cardales, según publicitan: el nuevo Delta de Los Cardales. Se advierte que en nombre de la comercialización se puede mentir con descaro, ya sabemos que Los Cardales no está a orillas del Paraná y que menos aún constituye un delta.
También mienten cuando hablan de las vías navegables sobre las cuales se emplazará al hacer  referencia al Canal Santa María y al nuevo canal aliviador. El primero no fue construido a tal fin, sino a los efectos a atenuar las inundaciones que afectan a la zona, facilitando el desagüe del río Luján hacia el Paraná, aunque es sabido y está documentado en imágenes que muchas veces, aun sin sudestada, las aguas del Paraná penetran en el Canal Santa María.
El segundo o sea el nuevo canal aliviador no fue construido aún. Está aprobado por la Dirección Provincial de Obras Hidráulicas, fue licitado y adjudicado, a pesar de que tiene serias objeciones de parte de expertos en el tema en cuanto a su utilidad para aumentar la capacidad de descarga de los excesos hídricos.
El nuevo canal simplemente alivia y alienta la especulación inmobiliaria del grupo Brenna .
Éste viene batallando a lo largo de las distintas administraciones provinciales y municipales ; incluso la  Administración de Parques Nacionales (APN) con el fin de llevar  adelante una construcción que altera seriamente y pone en riesgo nuestro principal proveedor de agua potable : el humedal del río Luján.
Afectando, además a la única Reserva Natural Nacional (Reserva Natural Otamendi) que es a su  vez sitio de importancia internacional RAMSAR.
El 22 de julio de 2017 publicamos: “La persistencia del Sr. B”. Allí, haciendo un poco de historia, contamos cómo desde el año 2000 Brenna publicitaba en Clarín la venta de las chacras (Puerto Palmas era el nombre que llevaba en ese momento) y lo que es peor, cómo aseguraba la construcción del camino, y la del canal aliviador mucho antes de que la obra fuera licitada.
Recomendamos su lectura ya que además da cuenta tanto de las objeciones a la construcción por parte de la justicia como de Parques Nacionales:
Como Vecinos del Humedal hemos realizado el pedido de informes en la Municipalidad de Campana en cuanto a este proyecto inmobiliario, ya que tal obra debería estar aprobada por la autoridad competente, de lo contrario, además … la venta sería una estafa.
No obtuvimos hasta el momento una respuesta formal siendo que el Municipio tiene potestad sobre el territorio y estando en vigencia la ordenanza municipal Nº 6660 que declara NO URBANIZABLE la zona de humedales asociada a la cuenca del Río Luján perteneciente al partido de Campana, prohibiendo todo tipo de construcción que implique movimiento de suelos, rellenos, endicamientos, etc., que alteren el funcionamiento natural del ecosistema.
La Red de Organizaciones de la Cuenca del río Luján apoya y hace eco de nuestras gestiones al respecto, y el tema fue expuesto recientemente  en el 5° Congreso de Ambiente y Sociedad de la Cuenca del Río Luján en la UNGS.
Por otra parte continuamos bregando por la conformación de la Comisión Asesora del Comité de Cuenca del río Luján, lugar donde las distintas organizaciones conocedoras del territorio y su problemática pueden expresarse y convalidar o no las propuestas que emergen del ejecutivo.
La ciudadanía en general y las distintas organizaciones a través de las cuales se expresa debe tomar parte de las decisiones que afectan su hábitat, su calidad de vida. Si bien su participación no es vinculante, debería serlo para que no se generen atropellos por parte de sectores financieros, especuladores, que bajo un supuesto desarrollo sustentable sólo contribuyen a la degradación del ambiente, a la segregación social y a la construcción de un “andamiaje legal paralelo” armado en los resquicios de la ley y la vista gorda de unos cuantos funcionarios.


Fuente:Enlace Crítico

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